domingo, 3 de noviembre de 2013

Se vapea despaaacio, se fuma apresurado


Como epílogo a la entrada anterior sobre la vivencia del tiempo, aquí va el relato del escritor alemán MICHAEL ENDE - de "Carpeta de Apuntes" (libro muy recomendable de un autor supuestamente “infantil”, pero francamente lúcido)  

 

 

"Hace años leí un informe sobre un equipo de científicos que había emprendido una expedición al interior de un país centroamericano con objeto de realizar excavaciones. Para el transporte de la impedimenta fue contratado un grupo de indios. Se había elaborado, para toda la empresa, un exacto calendario de trabajo. Los primeros cuatro días se avanzó más de lo previsto, los indígenas eran hombres fuertes y voluntarios, el programa de trabajo pudo mantenerse. Sin embargo, al quinto día los indios se negaran de pronto a continuar la marcha. Silenciosos, permanecían sentados en círculo en el suelo y no había manera de que volvieran a coger los bagajes. Los expedicionarios les ofrecieron más dinero, cuando eso no sirvió de nada, los insultaron y al final hasta los amenazaron con sus armas. Los indios permanecían mudos y sentados en círculo. Los científicos ya no supieron qué hacer y al final se resignaron. El plan de trabajo hacía tiempo que no se cumplía. Entonces –dos días más tarde-, los indígenas se levantaron de repente todos a la vez, cogieron los fardos y continuaron por la ruta prevista, sin exigir más salario y sin haber recibido ordenes especiales. Los científicos no podían explicarse en absoluto tan extraño comportamiento. Los indios guardaban silencio y no parecían dispuestos a dar explicaciones, sólo mucho más tarde, cuando llegó a existir una cierta relación de confianza entre algunos de los blancos y los indios, uno de éstos dio la siguiente respuesta:

 

- Habíamos ido demasiado aprisa –dijo-, por eso tuvimos que esperar hasta que nuestras almas nos dieron alcance."

 

A veces es bueno sentarse, descansar y recuperar el equilibrio.


 
 

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